jueves, 19 de noviembre de 2015

Asteroides

Los asteroides son una serie de objetos rocosos o metálicos que orbitan alrededor del Sol, la mayoría en el cinturón principal, entre Marte y Júpiter.
Algunos asteroides, sin embargo, tienen órbitas que van más allá de Saturno, otros se acercan más al Sol que la Tierra. Algunos han chocado contra nuestro planeta. Cuando entran en la atmosfera, se encienden y se transforman en meteoritos. A los asteroides también se les llama planetas menores. El más grande es Ceres, con casi 1.000 Km. de diámetro. Después, Vesta y Pallas, con 525. Se han encontrado 16 que superan los 240 Km., y muchos pequeños. Gaspra, el de la foto lateral, no llega a los 35 km de punta a punta, mientras que Ida, más abajo, tiene unos 115 Km. En esta tabla se muestran los datos de algunos asteroides:




Asteroides

La masa total de todos los asteroides del Sistema Solar es mucho menor que la de la Luna. Los cuerpos más grandes son más o menos esféricos, pero los que tienen diámetros menores de 160 km tienen formas alargadas e irregulares. La mayoría, independientemente de su tamaño, tardan de 5 a 20 horas en completar un giro sobre su eje. Algunos asteroides tienen compañeros.Pocos científicos creen que los asteroides sean los restos de un planeta que resultó destruido. Lo más probable es que ocupen el lugar en el Sistema Solar en donde se podría haber formado un planeta de tamaño considerable, lo que no ocurrió por las influencias disruptivas de Júpiter.


Se cree que la mayoría de los meteoritos recuperados en la Tierra son fragmentos de asteroides. Los asteroides, al igual que los meteoritos, se pueden clasificar en varios tipos:

Las tres cuartas partes de los asteroides visibles desde la Tierra, incluido Ceres, pertenecen al tipo C, y parecen estar relacionados con una clase de meteoritos cllamados "condritos carbonáceos", que son los materiales más antiguos del Sistema Solar, con una composición que refleja la de las primitivas nebulosas solares.

Los asteroides del tipo S, relacionados con los meteoritos pétreos-ferrosos, constituyen aproximadamente el 15% del total.

Mucho más raros son los objetos del tipo M, que corresponden por su composición a los meteoritos ferrosos. Están compuestos de una aleación de hierro y níquel. Representan los núcleos de los cuerpos planetarios a los que los posteriores impactos despojaron de sus capas externas.

Unos pocos asteroides, entre ellos Vesta, quizá estén relacionados con la clase más extraña de meteoritos: los acondritos. Parecen tener en su superficie una composición semejante a la lava terrestre. Por ello, los astrónomos están razonablemente seguros de que Vesta, en algún momento de su historia, se reblandeció de forma parcial.


Autor: Astronomía Solar Asteroides
Fecha: 19 de Noviembre 2015
Publicado por: Silvia Guerrero Guerrero

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Nebulosas

Las nebulosas son acumulación de gas (helio e hidrógeno) y polvo interestelar. Se encuentran en los discos de las galaxias espirales y en las galaxias irregulares. En su interior se forman las estrellas. Existen nebulosas oscuras, de reflexión y de emisión.

Nebulosas oscuras
Son nubes poco o nada luminosas, que se representan como una mancha oscura, a veces rodeada por un halo de luz. La razón por la que no emiten luz por sí mismas es que las estrellas se encuentran a demasiada distancia para calentar la nube. Una de las más famosas es la nebulosa de la Cabeza de Caballo, en Orión. Toda la franja oscura que se observa en el cielo cuando miramos el disco de nuestra galaxia es una sucesión de nebulosas oscuras.


Este tipo de nebulosas no son visualizadas de forma directa, sino, por contraste (detección de regiones oscuras) con una región estelar que se encuentre detrás de la nebulosa.

Nebulosas de reflección 

Este tipo de nebulosas sólo reflejan la luz de las estrellas que se encuentran en sus cercanías, dichas estrellas por no ser lo suficientemente masivas (y por tanto calientes), no emiten la radiación ultravioleta necesaria para excitar el gas que forma la nebulosa y de este modo la nebulosa no puede emitir luz. Dicho de otra forma, los gases que componen la nebulosa se comportan como espejos.



Nebulosas de emisión
Son las nebulosas más comunes, en este caso los gases que componen a la nebulosa brillan (emiten luz) debido a la excitación que sufren por la intensa radiación ultravioleta de las estrellas que se encuentran en sus cercanías, las cuales son estrellas masivas y por tanto demasiado calientes. Un pequeño ejemplo sería un foco de luz (bombilla) convencional, para que este emita luz es necesario que circule por su filamento cierta cantidad de energía eléctrica, misma que elevará su temperatura (excitara los átomos que lo componen) hasta que comience a emitir radiación (luz y calor).

Las nebulosas de emisión asociadas a regiones de formación estelar (estrellas jóvenes) y nebulosas de emisión asociadas a estrellas moribundas o ya fallecidas, también llamadas nebulosas planetarias.


Autor: Sebastian Rossi
Fecha: 18 de Noviembre de 2015
Publicado por: Luis Angel Reyes Hernández

martes, 17 de noviembre de 2015

Luna candidata en albergar vida

En un reciente estudio se ha estimado que Europa tiene suficiente cantidad de agua líquida y que ésta tiene una elevada concentración de oxígeno, incluso mayor que en nuestros mares. Concentraciones semejantes serían suficientes para mantener no solo microorganismos, sino formas de vida más complejas.Se ha propuesto que puede existir vida en este hipotético océano bajo el hielo, tal vez sustentada en un entorno similar a aquél existente en las profundidades de los océanos de la Tierra cerca de las chimeneas volcánicas o en el Lago Vostok en la Antártida.


 
No hay pruebas que sustenten esta hipótesis; no obstante, se han hecho esfuerzos para evitar cualquier posibilidad de contaminación. La misión Galileo concluyó en septiembre de 2003 con la colisión de la astronave en Júpiter. Si se hubiese abandonado sin más la nave, no esterilizada, podría haber colisionado en el futuro con Europa, contaminándola con microorganismos terrestres. La introducción de estos microorganismos hubiese hecho casi imposible determinar si Europa había tenido alguna vez su propia evolución biológica, independientemente de la Tierra.


Autor: solarsystem.nasa
Fecha: 17 de Noviembre de 2015
Publicado por: Edgar Melchor Granados

lunes, 16 de noviembre de 2015

La radiación cósmica

Todos los objetos visibles del Cosmos, desde los planetas hasta los supercúmulos de galaxias, emiten algún tipo de radiación.
Esta radiación es energía que viaja por el espacio. La luz que vemos es una pequeña parte de esa radiación, la que nuestros ojos pueden percibir.
Existen (es decir, conocemos) dos tipos de radiación cósmica: la radiación electromagnética y los rayos cósmicos.



La radiación electromagnética

Es la energía que emiten los cuerpos celestes y viaja por el espacio en forma de ondas. Se desplaza a la velocidad de la luz.
La radiación electromagnética es, junto con la materia, el otro gran componente del Cosmos. Comprende las ondas de radio, las microondas, las ondas infrarrojas (calor), la luz visible, los rayos ultravioletas, los rayos X y los rayos gamma.
Nuestra atmósfera nos protege de la radiación electromagnética de más alta energía: los rayos gamma, los rayos X y parte de los rayos ultravioleta. De no ser así, la vida en la Tierra no sería posible.

Los rayos cósmicos

Los rayos cósmicos o radiación corpuscular no son ondas, sino partículas cargadas de energía, como los neutrinos. Las estrellas emiten lluvias de partículas que atraviesan el espacio a gran velocidad. Los rayos cósmicos trasportan la carga de energía más alta que se conoce en el Universo.
Nuestro Sol emite rayos cósmicos que llegan hasta la Tierra. El campo magnético de la Tierra desvía la mayoría. Pero son tan potentes que una pequeña parte consigue entrar en la atmósfera y atravesarla. A veces, las partículas cargadas pasan a las capas altas de la atmósfera por los Polos, y forman las auroras.

VIDEO: El espectro electromagnético. Rayos Gamma NASA

Autor: Walter Stein
Fecha: 16 de Noviembre de 2015
Publicado por: Elisa Andrea López Gámez


domingo, 15 de noviembre de 2015

Tamaño del Universo


El Universo abarca todo lo conocido: la materia, la energía, el espacio y el tiempo. Las escalas en el universo son tan grandes que ni siquiera podemos imaginarlas.
Para hacernos una idea, por cada grano de arena que hay en la Tierra, existen un millón de estrellas, o más. Nuestra galaxia es sólo una entre cientos de miles de millones de galaxias.

Aún así, toda la materia del Cosmos es sólo una pequeñísima parte del universo. El Universo es, sobre todo, un inmenso espacio casi vacío.
Es imposible conocer el tamaño exacto del Universo. Podría incluso ser infinito, aunque no parece probable. Al no saber qué forma tiene, tampoco podemos calcular su tamaño. Además, sigue expandiéndose. Sólo conocemos el tamaño del Universo visible desde la Tierra.
ObjetoDiámetro
Tierra12.760 kms
Sol1.400.000 kms
Sistema Solar1 mes luz
Vía Láctea100.000 años luz
Grupo Local de galaxias  10 millones de años luz
Supercúmulo de Virgo100 millones de años luz
Universo visible93.000 millones de años luz  

Tamaño del Universo visible

El límite del Universo visible desde la Tierra está a 46.500 millones de años luz, en todas las direcciones. Es decir, un diámetro de 93.000 millones de años luz. Un año luz son 9'46 billones de kilómetros.

El cálculo es enorme, y aún así, es sólo la parte del Universo que podemos ver. Tras el Big Bang, el Universo se expandió tan rápidamente que parte de su luz aún no ha llegado hasta nosotros y, por eso, no podemos verlo.
Pero si el Universo sólo tiene unos 13.800 millones de años, ¿cómo puede haber objetos más alejados? No es posible que se hayan alejado más rápidamente que la velocidad de la luz. La respuesta es la inflación del Universo.

La inflación es el origen de todo: del propio espacio, del tiempo, y de todas las leyes físicas, incluido el límite de la velocidad de la luz. Todo se crea en la propia inflación. Así que la inflación del Universo no está sometida al límite de la velocidad de la luz. La inflación crea nuevo espacio entre los objetos y los aleja.

Autor: AstroMía
Fecha: 15-11-2015
Publicado por: Anahí Lirios Velazco

sábado, 14 de noviembre de 2015

Ventajas de la existencia de muchos mundos en cada Sistema Solar

Es una idea que nunca he perdido de vista, que todo nuestro conocimiento de la ciencia se deriva de las revoluciones (presentadas a nuestros ojos y desde allí a nuestro entendimiento) que aquellos diversos planetas o mundos de los cuales está compuesto nuestro sistema hacen en su circuito alrededor del sol.

Si entonces, la cantidad de materia estos seis mundos contienen hubieran sido mezclada en un solo globo solitario, la consecuencia para nosotros hubiera sido, que, o bien no hubiera existido ningún movimiento revolucionario, o no una cantidad suficiente de él para darnos las ideas y el conocimiento de la ciencia que ahora tenemos, y es a partir de las ciencias que se derivan todas las artes mecánicas que contribuyen tanto a nuestra felicidad terrena y comodidad.



En tanto, si el Creador hizo nada en vano, también hay que creer que él organizó la estructura del universo de la manera más ventajosa para el beneficio del hombre, y como vemos, sentimos de la experiencia, los beneficios que derivamos de la estructura del universo, formado como es, cuyos beneficios no hubiéramos tenido la oportunidad de gozar si la estructura, en lo que se refiere a nuestro sistema, hubiera sido un globo solitario, podemos descubrir al menos una de las razones por las una pluralidad de mundos fue hecha, y eso suscita la devota gratitud devota del hombre, así como su admiración.

Pero no es únicamente a nosotros los habitantes de este planeta, que están limitados los beneficios derivados de una pluralidad de mundos.

Los habitantes de cada uno de los mundos que componen nuestro sistema, tienen las mismas oportunidades de conocimiento que nosotros. Ellos contemplan los movimientos de las revoluciones de nuestra tierra, como nosotros contemplamos los suyos.

Todos los planetas giran a la vista el uno del otro, y, por tanto, la misma escuela universal de la ciencia es presentada a todos. Tampoco se detiene aquí el conocimiento.

El sistema de los mundos junto a nosotros exhibe, en sus revoluciones, los mismos principios y escuela de la ciencia, a los habitantes de su sistema, como nuestro sistema hace con nosotros, y de igual manera a través de toda la inmensidad del espacio.

Nuestras ideas, no sólo de la omnipotencia del Creador, sino de su sabiduría y su beneficencia, se agrandan a medida que se contempla la extensión y la estructura del universo. La idea solitaria de un mundo solitario, rotando o en reposo en el inmenso océano del espacio, da paso a la idea de una alegre sociedad de mundos, tan felizmente artificial como para administrar, incluso por su movimiento, la instrucción para el hombre.

Vemos nuestra propia tierra llena de abundancia, pero nos olvidamos de considerar cuánta de esa abundancia se debe a los conocimientos científicos que la inmensa maquinaria del universo ha desarrollado.


Autor: Adela Kaufmann
Fecha: 14/11/2015 
Publicado por: Silvia Guerrero Guerrero

viernes, 13 de noviembre de 2015

Agujeros negros

Para entender lo que es un agujero negro empecemos por una estrella como el Sol. El Sol tiene un diámetro de 1.390.000 kilómetros y una masa 330.000 veces superior a la de la Tierra. Teniendo en cuenta esa masa y la distancia de la superficie al centro se demuestra que cualquier objeto colocado sobre la superficie del Sol estaría sometido a una atracción gravitatoria 28 veces superior a la gravedad terrestre en la superficie.


Una estrella corriente conserva su tamaño normal gracias al equilibrio entre una altísima temperatura central, que tiende a expandir la sustancia estelar, y la gigantesca atracción gravitatoria, que tiende a contraerla y estrujarla.



Si en un momento dado la temperatura interna desciende, la gravitación se hará dueña de la situación. La estrella comienza a contraerse y a lo largo de ese proceso la estructura atómica del interior se desintegra. En lugar de átomos habrá ahora electrones, protones y neutrones sueltos. La estrella sigue contrayéndose hasta el momento en que la repulsión mutua de los electrones contrarresta cualquier contracción ulterior.
La estrella es ahora una «enana blanca». Si una estrella como el Sol sufriera este colapso que conduce al estado de enana blanca, toda su masa quedaría reducida a una esfera de unos 16.000 kilómetros de diámetro, y su gravedad superficial (con la misma masa pero a una distancia mucho menor del centro) sería 210.000 veces superior a la de la Tierra.
En determinadas condiciones la atracción gravitatoria se hace demasiado fuerte para ser contrarrestada por la repulsión electrónica. La estrella se contrae de nuevo, obligando a los electrones y protones a combinarse para formar neutrones y forzando también a estos últimos a apelotonarse en estrecho contacto. La estructura neutrónica contrarresta entonces cualquier ulterior contracción y lo que tenemos es una «estrella de neutrones», que podría albergar toda la masa de nuestro sol en una esfera de sólo 16 kilómetros de diámetro. La gravedad superficial sería 210.000.000.000 veces superior a la que tenemos en la Tierra.

Hoy día los astrónomos están encontrando pruebas de la existencia de agujeros negros en distintos lugares del universo.
Video acerca de los agujeros negros


AUTOR: CARLOS ORTEGA FRAID
FECHA:13-11-15 
PUBLICADO POR: REYES HERNANDEZ LUIS ANGEL