El Universo o tiene un principio en el tiempo o existe desde siempre.
Que exista desde siempre, quiere decir que cuando llega cualquier instante actual, el tiempo transcurrido ha sido infinito (viene desde el infinito sin principio); es decir hubiese terminado de suceder el transcurso de un tiempo infinito, pero un transcurso infinito de tiempo, no puede terminar de suceder, por lo que es contradictorio, por lo que el tiempo ha de tener un principio.
Si el Universo tiene un principio, o existe porque se ha hecho solo, o debe su existencia a alguna causa externa a él. Ni científicamente, ni filosóficamente, en este Universo se conoce nada que se haya aparecido sin causa. Por lo que el Universo ha de tener una causa, tiene un creador, al que se le llama Dios. A los que aseguran que Dios es un invento de la mente humana decirles que, bien al contrario, Dios es un hallazgo del razonamiento de la mente humana. Es la respuesta hallada con el intelecto al razonamiento siguiente: nada se crea ni se destruye, por lo tanto: ¿De donde sale este Universo?
Dios no es parte de este Universo, es el creador de este Universo. Análogamente a como un pintor no es parte del cuadro, es el pintor del cuadro. El Universo es una obra y una obra dice que hay un obrador, el Universo es entre otras cosas, el medio con que Dios nos da la idea de si mismo.
Una estrella es una enorme esfera de gas muy caliente y brillante. Las estrellas producen su propia luz y energía mediante un proceso llamado fusión nuclear. La fusión sucede cuando los elementos más ligeros son forzados para convertirse en elementos más pesados. Cuando esto sucede, una tremenda cantidad de energía es creada causando que la estrella se caliente y brille.
A las estrellas se les encuentra en una variedad de tamaños y colores. Nuestro Sol es una estrella amarillenta de tamaño promedio. Las estrellas que son más pequeñas que nuestro Sol son rojizas y las que son más grandes que éste son azules.Aunque la mayor parte del espacio que podemos observar está vacío, es inevitable que nos fijemos en esos puntitos que brillan.
No es que el espacio vacío carezca de interés. Simplemente, las estrellas llaman la atención.A causa de la atracción gravitatoria, la materia de las estrellas tiende a concentrarse en su centro. Pero eso hace que aumente su temperatura y presión. A partir de ciertos límites, este aumento provoca reacciones nucleares que liberan energía y equilibran la fuerza de la gravedad, con lo que el tamaño de la estrella se mantiene más o menos estable durante un tiempo, emitiendo al espacio grandes cantidades de radiación, entre ellas, por supuesto, la luminosa
.Sin embargo, dependiendo de la cantidad de materia reunida en un astro y del momento del ciclo en el que se encuentra, se pueden dar fenómenos y comportamientos muy diversos. Enanas, gigantes, dobles, variables, cuásares, púlsares, agujeros negros.
Hasta hace poco tiempo se pensaba que los planetas no podían formarse alrededor de estrellas binarias. O al menos, que serían muy poco frecuentes. Irónicamente ya conocemos nada más y nada menos 17 planetas circumbinarios, es decir mundos que orbitan alrededor de dos estrellas al mismo tiempo.
¿Pero y que hay de un planeta que orbite a solo una de las dos (o más) estrellas?
Si las dos estrellas no están demasiado separadas, se trata de una configuración muy poco estable y poco favorable para la aparición de planetas. El estudio de estos sistemas es muy importante para poner a prueba a los modelos de formación planetaria, especialmente teniendo en cuenta que la mayoría de estrellas del Universo forman parte de sistemas múltiples.
Por esto es que se destaca el descubrimiento de OGLE-2013-BLG-0341LBb, un planeta terrestre situado a la misma distancia de su estrella que la Tierra del Sol. OGLE-2013-BLG-0341LBb gira alrededor de una de las estrellas de un sistema binario alrededor de una estrella a una distancia de entre 1500 millones y 2250 millones de kilómetros (10-15 UA) de su hermana, más o menos la misma distancia que separa Saturno del Sol.
Autor: Eureka Fecha: 28 de Noviembre de 2015 Publicado por:Luis Angel Reyes Hernandez
La estrella que atrajo la atención de los científicos fue identificada como 'KIC 8462852' por el telescopio espacial Kepler y se encuentra en el cielo del hemisferio norte entre las constelaciones Cygnus y Lyra.
Los astrónomos se quedaron sorprendidos por el carácter de la luz que produce la estrella y al descubrir un extraordinario desorden de los objetos y materias próximos a ella. Aunque se trata de un fenómeno habitual en las estrellas jóvenes, este astro es bastante maduro. Tabetha Boyajian, astrómoma de la Universidad de Yale, EE.UU., dice que los científicos "nunca habían visto nada parecido".
Las hipótesis sobre el origen del torrente de luz de la misteriosa estrella incluyen las teorías de que son defectos de las herramientas de investigación, son trozos de asteroides o que se deben a un impacto de escala planetaria. Sin embargo, Jason Wright, astrónomo de la Universidad Estatal de Pensilvania, ofrece otra interpretación: "La vida extraterrestre debería ser la última hipótesis pero esto parece el producto de una civilización alienígena", según lo cita el portal The Atlantic.
Autor: Wind Exta SolarFecha: 27 de Noviembre de 2015Publicado por: Edgar Melchor Granado
La Luna es el único satélite natural de la Tierra. Su diámetro es de unos 3.476 km, aproximadamente una cuarta parte del de la Tierra. La masa de la Tierra es 81 veces mayor que la de la Luna. La densidad media de la Luna es de sólo las tres quintas partes de la densidad de la Tierra, y la gravedad en la superficie es un sexto de la de la Tierra.
La Luna orbita la Tierra a una distancia media de 384.403 km y a una velocidad media de 3.700 km/h. Completa su vuelta alrededor de la Tierra, siguiendo una órbita elíptica, en 27 días, 7 horas, 43 minutos y 11,5 segundos. Para cambiar de una fase a otra similar, o mes lunar, la Luna necesita 29 días, 12 horas, 44 minutos y 2,8 segundos.Como tarda en dar una vuelta sobre su eje el mismo tiempo que en dar una vuelta alrededor de la Tierra, siempre nos muestra la misma cara. Aunque parece brillante, sólo refleja en el espacio el 7% de la luz que recibe del Sol.
La Luna es el único satélite natural de la Tierra. La luna gira alrededor de su eje (rotación) en aproximadamente 27.32 días (mes sidéreo) y se traslada alrededor de la Tierra (traslación) en el mismo intervalo de tiempo, de ahí que siempre nos muestra la misma cara. Además, nuestro satélite completa una revolución relativa al Sol en aproximadamente 29.53 días (mes sinódico), período en el cual comienzan a repetirse las fases lunares.
Los instantes de salida, tránsito y puesta del Sol y de la Luna están relacionados con las fases. La Luna se traslada alrededor de la Tierra en sentido directo, en dirección Este. Como el Sol se mueve 1° por día hacia el Este. La Luna atrasa diariamente su salida respecto a la del Sol unos 50 minutos.
Según la disposición de la Luna, la Tierra y el Sol, se ve iluminada una mayor o menor porción de la cara visible de la luna.
La Luna Nueva o novilunio es cuando la Luna está entre la Tierra y el Sol y por lo tanto no la vemos.
En el Cuarto Creciente, la Luna, la Tierra y el Sol forman un ángulo recto, por lo que se puede observar en el cielo la mitad de la Luna, en su período de crecimiento.
La Luna Llena o plenilunio ocurre cuando La Tierra se ubica entre el Sol y la Luna; ésta recibe los rayos del sol en su cara visible, por lo tanto, se ve completa.
Finalmente, en el Cuarto Menguante los tres cuerpos vuelven a formar ángulo recto, por lo que se puede observar en el cielo la otra mitad de la cara lunar.
Las fases de la luna son las diferentes iluminaciones que presenta nuestro satélite en el curso de un mes.
La órbita de la tierra forma un ángulo de 5º con la órbita de la luna, de manera que cuando la luna se encuentra entre el sol y la tierra, uno de sus hemisferios, el que nosotros vemos, queda en la zona oscura, y por lo tanto, queda invisible a nuestra vista: a esto le llamamos luna nueva o novilunio.
A medida que la luna sigue su movimiento de traslación, va creciendo la superficie iluminada visible desde la tierra, hasta que una semana más tarde llega a mostrarnos la mitad de su hemisferio iluminado; es el llamado cuarto creciente.
Una semana más tarde percibimos todo el hemisferio iluminado: es la llamada luna llena o plenilunio.
A la semana siguiente, la superficie iluminada empieza a decrecer o menguar, hasta llegar a la mitad: es el cuarto menguante.
Al final de la cuarta semana llega a su posición inicial y desaparece completamente de nuestra vista, para recomenzar un nuevo ciclo.
Cuando miramos al cielo, no siempre pensamos en todos los misterios que puede guardar nuestro universo, un lugar con 13.800 millones de años de antigüedad y con una extensión de 150.000 millones de años luz de diámetro.
Las estrellas móviles
En 2005, los astrónomos descubrieron la primera "estrella en movimiento", que se desplazaba a través de la galaxia a una velocidad diez veces superior a la normal, a unos 900 kilómetros por segundo. Los científicos han establecido algunas hipótesis sobre qué es lo que mueve a estas pocas estrellas en el espacio, pero no tienen ninguna certeza. Podría tratarse de la explosión de una supernova o de un agujero negro supermasivo.
Agujeros negros
Por ahora los astrónomos no conocen ningún elemento tan extraño como un agujero negro.
Nada puede salir de los límites gravitatorios de un agujero negro: ni la materia ni la luz. Los astrofísicos creen que nacen de las estrellas moribundas con una masa equivalente a la de entre 3 y 20 soles. La masa de los agujeros negros en los centros de las galaxias puede superar en entre 10.000 y 18.000 millones de veces la masa del Sol. Crecen absorbiendo gas, polvo, estrellas y otros agujeros más pequeños.
Magnetares
El Sol gira alrededor de su eje aproximadamente una vez cada 25 días, distorsionando poco a poco el campo magnético. Ahora imagínese una estrella moribunda que pesa mucho más que el Sol, que se comprime y colapsa en un trozo de materia de unas pocas decenas de kilómetros de diámetro, girando con su campo magnético a una velocidad colosal. Así actúan los magnetares o magnoestrellas.
Los cálculos indican que estas estrellas de neutrones tienen un campo magnético temporal que es miles de billones de veces más fuerte que el de la Tierra .
Neutrino
Saque una moneda de su bolsillo y manténgala delante de usted por un segundo. Ahora imagínese que cerca de 150.000 millones de partículas diminutas y casi ingrávidas llamadas neutrinos acaban de pasar a través de ella como si no existiera. Antes los científicos creían que los neutrinos eran partículas que no tenían masa, pero estudios posteriores revelaron que su masa es menos de una milmillonésima parte de la de un átomo de hidrógeno. Por ello, la interacción del neutrino con las demás partículas es mínima, lo que les permite pasar a través de la materia ordinaria sin apenas perturbarla.
Los científicos han descubierto que estas partículas se forman en el espacio en el material nuclear, en las estrellas y durante el Big Bang y son capaces de desaparecer en cualquier momento.
Materia Oscura
Todas las galaxias, estrellas, planetas, cometas, asteroides, polvo, gas y partículas componen tan solo el 4% de todo el universo conocido. Otro 24% lo constituye la materia oscura, invisible para el ojo humano e indetectable para sus instrumentos de medición.
Los científicos pueden ver la influencia gravitatoria de la materia oscura en las galaxias y estrellas, pero no encuentran la manera de detectarla directamente con sus herramientas.
Energía Oscura
Es algo que realmente sorprende a los científicos: la energía oscura. Según sus cálculos, la energía oscura ocupa el 73% restante del universo. Parece que impregna todo el cosmos y aleja a las galaxias entre sí cada a vez mayor velocidad. Algunos cosmólogos creen que esta expansión convertirá en unos billones de años a la Vía Láctea en una "isla del universo" desde la que no se podrán ver otras galaxias.
Planetas
A pesar del hecho de que vivimos en un planeta, tanto la Tierra como los cuerpos celestes similares siguen siendo uno de los misterios más importantes del universo. De hecho, no existe una teoría que pueda explicar completamente cómo se forman los planetas partiendo del gas y del polvo que gravita alrededor de las estrellas.
Quizás herramientas más avanzadas podrían arrojar luz sobre este misterio, pero los instrumentos actuales apenas pueden explorar los planetas de nuestro sistema solar.
Gravitación
La gravitación es el poder que hace que las estrellas se 'enciendan' y forma las órbitas de los planetas y al mismo tiempo sigue siendo una de las fuerzas más débiles en el espacio.
Los científicos han calculado casi todas las ecuaciones y modelos para describir y predecir la gravedad, pero su origen aún sigue siendo un misterio absoluto.
La vida
La materia y la energía abundan en el universo, pero solo en algunos lugares se da la combinación de condiciones necesarias para el surgimiento de la vida.
Los científicos saben muy bien qué elementos y condiciones se necesitan para la aparición de este extraño fenómeno. Pero la receta exacta por la que carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno, fósforo y azufre se convierten en un organismo vivo se desconoce.
Actualmente los científicos están buscando nuevos lugares en el sistema solar que podrían albergar vida, con la esperanza de desarrollar una teoría convincente sobre el origen de este fenómeno gracias al cual todos existimos.
Universo
La energía, la materia, los diversos cuerpos celestes y las partículas extrañas sin duda nos dan más preguntas que respuestas. Sin embargo, el misterio más grande para la humanidad sigue siendo el universo mismo.
Basándose en las ondas de la radiación cósmica propagadas ampliamente y en otras pruebas, los científicos creen que el universo se formó después del Big Bang, una expansión inexplicable de energía ultradensa y supercaliente .
Pero la descripción del tiempo antes de este evento no es posible, ya que el tiempo no existía antes del Big Bang. Utilizando los aceleradores de partículas y los átomos que colisionan, los científicos están tratando de arrojar luz sobre la formación del universo para intentar que sea un poco menos misterioso de lo que es hoy.
Todos alguna vez quisimos cavar un pozo hasta el centro de la Tierra. Creo que yo estaba en tercer grado cuando con unos amigos tratamos de cavar todo lo que pudimos. Nunca les comenté mi objetivo, pero tenía la idea de que íbamos a llegar hasta el centro de la Tierra. En realidad llegamos hasta unos dos metros, pero el fondo del pozo se llenaba de agua.
Por supuesto, cavar hasta el centro de la Tierra era una tarea imposible para nosotros.
Para poder llegar hasta el centro de la Tierra, mis amigos y yo tendríamos que haber cavado a través de 6.378 km de roca, manto y hierro. La mayor parte de este trayecto transcurriría con temperaturas tan elevadas como para derretir la roca, llegando a unos 7 mil Kelvin en el centro.
Aproximadamente los primeros 35 km tendríamos que cavar a través de la corteza exterior de la Tierra. Si suponemos que hubiéramos podido verdaderamente atravesar la roca sólida e impedir que el agua vuelva a cubrir nuestro pozo súper profundo, es posible que pudiéramos progresar en la tarea.
Sin embargo, la temperatura se eleva a medida que descendemos. Una de las minas más profundas del mundo es TauTona, una mina de oro en Sudáfrica, que alcanza unos meros 3,6 km de profundidad. Aun cuando esto es sólo arañar la superficie de la Tierra, la temperatura en el fondo de TauTona ya es de unos 55 °C.
Una vez perforada la corteza, llegamos al manto terrestre. En este punto estaríamos ante unos 3 mil km de roca con una temperatura tan elevada que la roca es líquida. Los volcanes son los puntos de la Tierra donde el magma del manto se abre paso hasta la superficie.
Cómo haríamos para cavar a través del manto, no tengo ni idea. Pero digamos que podríamos.
Entonces nos abriríamos paso hasta el núcleo de la Tierra. Esta región se extiende por otros 3.500 km y se compone casi totalmente de hierro, más un poco de níquel y rastros de otros metales. Y su temperatura es incluso aún más elevada que la del manto superior. Aquí es donde la temperatura llega a los 7 mil Kelvin. Suponiendo que pudiéramos agujerear el hierro y soportar el calor, entonces podríamos llegar al centro de la Tierra.
Llegados a este punto habríamos viajado 6.378 km. Y después otros 6.378 km para llegar a la otra cara de la Tierra y visitar a nuestros amigos de la China. PUBLICO: SILVIA GUERRERO GRO 24/11/2015 AUTOR: SUFISMAS